Antes de usar, inspeccione el pezón para asegurarse de que no tenga daños ni signos de envejecimiento. Lávese bien las manos antes de preparar la fórmula. Se recomienda utilizar un biberón-de boca ancha, ya que esto facilita tanto la limpieza como la preparación de la fórmula.
Los biberones requieren una esterilización regular-idealmente a diario. Los métodos de esterilización incluyen hervir (colocar el biberón en una olla con agua hirviendo) o cocinar al vapor (usar un esterilizador a vapor). Evite calentar el biberón directamente en el microondas, ya que esto puede provocar un sobrecalentamiento localizado, lo que podría degradar el material o provocar un calentamiento desigual de la leche.
Limpie el biberón inmediatamente después de cada toma. Cualquier resto de leche que haya estado reposando durante más de una hora debe desecharse; no lo recaliente para su consumo.
Se recomienda reemplazar la tetina cada 1 a 3 meses, o inmediatamente si aparece algún signo de envejecimiento o daño. El cuerpo de vidrio de la botella se puede utilizar durante un período prolongado siempre que permanezca libre de grietas; sin embargo, es recomendable inspeccionarlo anualmente y reemplazarlo rápidamente si se detecta alguna grieta.
Las botellas de vidrio son más pesadas y frágiles que otros tipos; Cuando viaje o salga, se recomienda llevarlos en un estuche-resistente a los golpes y supervisarlos de cerca para evitar roturas accidentales. También puede optar por utilizar una funda protectora de silicona para mejorar la resistencia a las caídas y mejorar el agarre.
